Un raro bebé elefante fue observado jugando junto a su manada en el Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica. Su llamativo tono rosado se debe al leucismo, una condición genética que provoca una reducción de la pigmentación en la piel.
A diferencia del albinismo, el leucismo no elimina por completo la pigmentación, por lo que algunos animales pueden presentar una coloración mucho más clara de lo habitual. En este caso, el pequeño elefante se desplaza y se comporta con normalidad junto a los demás integrantes de la manada.
Los elefantes con leucismo son extremadamente poco frecuentes, por lo que cada avistamiento representa un acontecimiento especial para investigadores y amantes de la fauna africana.
