Tras más de 12 horas de intensas discusiones, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general la polémica reforma al Poder Judicial de la Federación, con 359 votos a favor, 135 en contra y ninguna abstención.
La iniciativa, que ha sido un tema de profundo debate, propone la elección popular de ministros, jueces y magistrados, así como la creación de un tribunal disciplinario para sancionar fallos administrativos.
La votación, llevada a cabo en la sede alterna de la Sala de Armas de la Magdalena Mixiuhca, reflejó la clara mayoría de Morena y sus aliados, quienes han defendido la reforma como un paso necesario para democratizar el acceso a la justicia y eliminar privilegios dentro del sistema judicial.
La diputada María Damaris Silva (Morena) destacó que la reforma es un mandato del pueblo para renovar un sistema que, según ella, debe servir a todos los mexicanos.Por su parte, César Israel Damián (PAN) criticó la reforma, argumentando que el verdadero objetivo es castigar a quienes han frenado el autoritarismo, y llamó a una reflexión seria sobre la reforma judicial.
La oposición, que incluyó a diputados del PRI, Movimiento Ciudadano y PAN, advirtió sobre los peligros de la politización del Poder Judicial y la posible erosión de su independencia.
El debate continuará en los próximos días cuando la Cámara de Diputados discuta en lo particular las reservas al dictamen.
Mientras tanto, el país se mantiene expectante ante una reforma que, de ser aprobada en su totalidad, podría significar un cambio profundo en la estructura del sistema judicial mexicano.
