En plena celebración de las fiestas patrias, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) lanzó una advertencia importante para los consumidores: no existen las «cervezas sin alcohol».
La institución explicó que una bebida solo puede denominarse «cerveza» si cumple con ciertos criterios específicos, y alertó que los productos que no se ajusten a estas normas podrán ser retirados del mercado y sus proveedores sancionados.
En su más reciente edición de la Revista del Consumidor, Profeco detalló que el contenido de alcohol en una bebida etiquetada como «cerveza» debe oscilar entre el 2% y el 20%.
Las bebidas que contengan menos de 2% de alcohol deben ser denominadas como «bebida sin alcohol» o «bebida no alcohólica».
Esto significa que términos como «cerveza sin alcohol» son incorrectos y engañosos para los consumidores.
La Profeco también subrayó la importancia de distinguir entre bebidas no alcohólicas y cervezas con bajo contenido de alcohol, como las cervezas light.
Por ejemplo, marcas como Corona Light, con un 3.5% de alcohol, y Michelob Ultra cumplen con los criterios para ser consideradas cervezas, aunque con bajo contenido alcohólico.
Por otro lado, marcas como Tecate 0.0, Corona Cero y Heineken 0.0 son ejemplos de productos correctamente comercializados bajo la denominación de «bebidas no alcohólicas», ya que cumplen con las normativas correspondientes.
Sin embargo, Profeco señaló casos como el de la Mahou sin alcohol, 0.0 tostada, que se comercializa incorrectamente bajo la etiqueta de «cerveza sin alcohol», lo cual no es permitido.
La dependencia advirtió que los productos que no cumplan con las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) pueden ser sujetos a medidas precautorias, y los proveedores podrían enfrentar procedimientos legales por infracciones.
Además, Profeco hizo un llamado a los consumidores para que practiquen un consumo responsable de bebidas alcohólicas, evitando su ingesta en mujeres embarazadas, menores de edad y personas que planeen conducir un vehículo.
Esta advertencia de la Profeco llega en un momento clave, cuando el consumo de bebidas aumenta durante las celebraciones patrias, y busca proteger a los consumidores de prácticas comerciales engañosas y promover la seguridad y salud pública.
