Con el inicio del ciclo escolar 2024-2025, las familias mexicanas enfrentan un incremento significativo en los precios de los productos básicos para preparar las clásicas tortas del recreo.
Según datos recientes, la inflación ha impactado diversos alimentos esenciales, desde el bolillo hasta las verduras, complicando aún más la economía de los hogares. Uno de los ingredientes más comunes en las tortas es el jamón.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reportó una inflación anual del 1.66% en el precio del jamón durante la primera mitad de agosto. Aunque el porcentaje puede parecer moderado, representa el aumento más alto desde septiembre del año pasado.
Actualmente, un paquete de 450 gramos de jamón de la marca Lala cuesta 55 pesos. Sin embargo, muchas familias optan por comprar cantidades menores, como 250 gramos o menos, en las tienditas de barrio para ajustar su presupuesto.
Las salchichas también han registrado un aumento en su precio, con una inflación del 0.34% anual en la primera quincena de agosto, después de 17 quincenas con inflación negativa. Por ejemplo, medio kilo de salchicha de pavo de la marca San Rafael se vende a 49 pesos, mientras que la misma cantidad de la marca Fud cuesta 39 pesos.
La situación se complica aún más con el alza en los precios de las verduras. El jitomate, un ingrediente básico en muchas tortas, ha experimentado un incremento de 43.13% anual en la primera quincena de agosto, encadenando 10 periodos consecutivos con tasas de inflación a doble dígito.
De igual forma, la lechuga ha visto un aumento del 18.61% anual, sumando 11 periodos consecutivos con inflaciones elevadas. La cebolla, otro componente esencial, reportó una inflación del 8.96% en el mismo periodo, aunque se ha moderado respecto al 28.90% registrado al cierre de julio.
Según el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP), hasta la primera quincena de agosto, el kilo de jitomate saladette se vende en 23.71 pesos, mientras que la cebolla se cotiza en 13 pesos por kilo.Además de los ingredientes principales, los complementos del recreo, como las papas fritas y los chocolates, también han sufrido aumentos considerables en sus precios.
Las papas fritas presentaron una inflación del 4.74% anual en la primera quincena de agosto, y los chocolates subieron un 9.06% en el mismo periodo, marcando su nivel más alto desde febrero de 2023.
Frente a este escenario de aumentos generalizados, las familias mexicanas buscan alternativas para ajustar sus gastos y hacer frente a la inflación. El tradicional bolillo, cuyo precio ronda los dos pesos, sigue siendo una opción accesible tanto en panaderías tradicionales como en tiendas de autoservicio.
Sin embargo, la preparación de las tortas y otros alimentos para el recreo continúa siendo un desafío económico para muchos hogares en el país.
Con este panorama, el regreso a clases no solo implica nuevos retos académicos para los estudiantes, sino también desafíos económicos para sus familias, quienes deben ingeniárselas para mantener los almuerzos nutritivos y equilibrados dentro de un presupuesto cada vez más ajustado.
