Ciudad de México. 04 de Diciembre 2024. El analista migratorio guatemalteco Fernando Castro Molina advirtió sobre la inminente implementación de políticas de deportación masiva por parte del equipo del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, cuya toma de posesión será el 20 de enero de 2025. Estas medidas estarían dirigidas principalmente a los más de 181,000 inmigrantes en situación irregular que actualmente están bajo monitoreo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mediante dispositivos como grilletes GPS y la aplicación SMARTLINK.
Según Castro Molina, estos inmigrantes forman parte del programa Alternativas a la Detención (ATD) y se encuentran identificados con información detallada, lo que facilita su localización y deportación. También podrían ser afectados solicitantes de asilo y beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS), particularmente ciudadanos de El Salvador y Honduras, cuyo estatus vence en los primeros seis meses de 2025.

El analista destacó que los gobiernos de países como Guatemala, México, El Salvador y Honduras deben implementar planes de contingencia para la recepción de deportados, ya que las consecuencias económicas, sociales y de seguridad podrían ser graves. Además, instó a los migrantes a buscar asesoramiento legal adecuado y evitar recurrir a notarios, quienes no están autorizados para representarlos en juicios migratorios.
Castro Molina también señaló la necesidad de que instituciones como el Consejo Nacional de Atención al Migrante (CONAMIGUA) en Guatemala, con un presupuesto superior a Q. 62 millones, optimicen sus recursos en programas de atención y apoyo a migrantes en lugar de enfocarlos mayoritariamente en gastos administrativos.
La política de deportaciones masivas, según Castro Molina, pone en alto riesgo a miles de personas y requiere una acción coordinada tanto por parte de los migrantes como de los gobiernos de sus países de origen para mitigar los impactos previstos.
