Guanajuato, uno de los estados más prósperos de México, también es uno de los más violentos.
La secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, Rosa Icela Rodríguez Velázquez, presentó un informe detallado en el que explica las causas detrás de los altos índices delictivos y de violencia en la región.
Según el análisis elaborado por la Unidad de Prevención de la Violencia y el Delito y las Mesas de Construcción de Paz y Seguridad de la SSPC, diversos factores políticos, económicos y sociales han contribuido al deterioro de la seguridad en el estado.
Factores políticos y económicos detrás de la violencia
Rodríguez Velázquez señaló que Guanajuato ha sido gobernado por 33 años con un modelo económico neoliberal, asociado a grupos de derecha como El Yunque, sin renovación en las autoridades encargadas de la procuración de justicia y la persecución del delito.
Este modelo ha incrementado la desigualdad social y el consumo de drogas, especialmente en el corredor industrial del estado.
Guanajuato, a pesar de ser la quinta economía del país, líder en captación de remesas y séptimo en inversión extranjera directa, enfrenta un contraste alarmante: 8 de sus 46 municipios, ubicados en el corredor industrial, concentran casi el 60% de la pobreza del estado.
León, uno de sus municipios más importantes, es el que cuenta con más pobres en el país y ocupa el segundo lugar en pobreza extrema.
El conflicto entre cárteles y el aumento de la violencia
Otro factor clave que ha exacerbado la violencia en Guanajuato es la lucha entre cárteles. La secretaria explicó que, durante años, el Cártel de Santa Rosa de Lima controló el robo de combustible (huachicol), actividad que se disparó entre 2000 y 2018 debido a la falta de intervención de las autoridades estatales y municipales. Con la llegada del Cártel Jalisco Nueva Generación, se desataron violentos enfrentamientos entre ambos grupos delictivos.
Este conflicto entre cárteles, junto con la inacción de las autoridades locales, ha convertido a Guanajuato en el estado con el mayor número de tomas clandestinas de combustible y en el líder nacional en homicidios dolosos, que aumentaron un 994% entre 2009 y 2020.
Medidas para recuperar la paz
Ante este panorama, la SSPC ha implementado una serie de estrategias para tratar de restablecer la paz en el estado. Desde 2022, se ha reforzado la presencia de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional en Guanajuato, lo que ha resultado en una ligera disminución de los índices delictivos.
Además, se han implementado programas de prevención de violencia de género y adicciones en escuelas, así como programas sociales enfocados en salud y educación.La secretaria también destacó la importancia de la inteligencia policial para la captura de objetivos prioritarios y la verificación de la operación legal de los giros negros. Se busca, además, generar acciones para prevenir el consumo de drogas y promover la recuperación de espacios públicos para el uso de la comunidad.
El reto de la transformación social
A pesar de las acciones implementadas, la situación en Guanajuato sigue siendo crítica. La secretaria Rosa Icela Rodríguez enfatizó que la violencia en el estado no es un problema reciente, sino el resultado de años de políticas que han profundizado la desigualdad y favorecido la corrupción y la impunidad.
Por lo tanto, el desafío para las autoridades no solo es reforzar la seguridad, sino también promover una transformación social y económica que pueda ofrecer a la población mejores oportunidades y condiciones de vida.
