El Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó este martes el proyecto para la desaparición del Partido de la Revolución Democrática (PRD), marcando el fin de una era de 35 años de actividad política para el partido fundado por Cuauhtémoc Cárdenas.
La Junta General Ejecutiva del INE confirmó la pérdida del registro del PRD, dando al partido un plazo de 72 horas para presentar alegatos ante la Secretaría Ejecutiva del Instituto.
La decisión de la Junta General Ejecutiva del INE no es definitiva; el organismo solamente elabora la declaratoria sobre la pérdida de registro y el Proyecto de Dictamen. Será el Consejo General del INE quien tome la resolución final en los próximos días, mediante una votación que determinará si el PRD conserva o pierde oficialmente su registro como partido político nacional.
Morena gana terreno en el Senado
En paralelo a este acontecimiento, el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) continúa consolidando su fuerza en el Senado. La semana pasada, dos senadores que originalmente formaban parte del PRD, Araceli Saucedo y José Sabino Herrera, anunciaron su incorporación a Morena durante la plenaria de parlamentarios electos del partido oficialista.
Con esta incorporación, la coalición de Morena junto con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) ahora cuenta con 85 senadores de un total de 128.Esta cifra acerca a Morena y sus aliados a la mayoría calificada de dos tercios necesaria para reformar la Constitución.
Solo les falta un legislador más para lograr este objetivo cuando el nuevo Congreso de la Unión inicie actividades el próximo 1 de septiembre.El PRD, que perdió su registro al no alcanzar el 3% de la votación nacional en las elecciones del 2 de junio, formaba parte de la coalición opositora Fuerza y Corazón por México, liderada por la excandidata presidencial Xóchitl Gálvez.
Su disolución podría reconfigurar el panorama político en México, debilitando aún más a la oposición frente al avance del oficialismo
.La situación actual refleja un cambio significativo en el escenario político mexicano, donde Morena continúa extendiendo su influencia a expensas de los partidos opositores, mientras el PRD enfrenta el fin de su historia como partido registrado.
